EL VINO EN LA BODEGA Y LA INQUIETUD EN EL MERCADO

bodega

Tras una buena campaña la preocupación se desplaza a un mercado incierto fuertemente golpeado por la pandemia.

La vendimia ha finalizado para bien. En sus inicios los viticultores cruzaban los dedos para que el mildiu, esa enfermedad causada por hongos, o el black rot o podredumbre negra de la vid no provocaran más pérdidas que las ya descontadas en sus primeras estimaciones. Con el vino en la bodega, fruto de una buena cosecha en cantidad y calidad podrían frotarse las manos de alegría pero…

En algunos lugares (Aragón) el incremento de producción ha sido de un 15% respecto a una cosecha normal si bien no de forma uniforme.

Bastante peor ha sido el comportamiento del mercado puesto que tras el duro, durísimo confinamiento tras la declaración del estado de pandemia con el cierre del canal HORECA (hostelería, restauración y cafeterías), la desescalada pareció dar un respiro a estos establecimientos y con ellos a las bodegas.

Con los rebrotes y las medidas cada vez más restrictivas impuestas ante la loca expansión del coronavirus Covid-19 en España y en Europa, uno de nuestros principales mercados, la inquietud y la zozobra vuelve a recorrer todos los sectores, que no se atreven a aventurar y predecir cómo van a comportarse las ventas, especialmente en estos meses navideños que son decisivos en los resultados de las bodegas y los establecimientos relacionados.

El mildiu no ha sido tan dañino como en un primer momento se temía, y todavía lo mejor, en donde no entró el hongo, la cosecha fue todavía mejor, con rendimientos de hasta 9.000 kilos por hectárea, merced a un clima suave y a unas adecuadas precipitaciones que potenciaron la producción.

La trazabilidad de la cosecha controlada finamente gracias a la aplicación tecnológica con la que se conoce al viticultor, el número de kilos y los grados de la cosecha por cada parcela que llega a la tolva, permitiendo calificar exactamente las uvas que producirán los vinos certificados, aún mejora más la calidad y cantidad de la vendimia.

El espectacular comportamiento de la garnacha ha motivado una excelente cosecha en Aragón (Campo de Borja) batiendo previsiones y augurando grandes vinos.

El pedrisco, las heladas primaverales y las lluvias abundantes explican el descenso de la producción en el Somontano, pero pese a ello es de una calidad extraordinaria gracias al trabajo constante y enorme de los viticultores ante un año climatológico muy complejo.

Existen en Aragón otras cinco zonas productoras de IGP Vinos de la Tierra (Bajo Aragón, Ribera del Gállego-Cinco Villas, Ribera del Jiloca y Valdejalón) que integran la Asociación de Vinos de la Tierra de Aragón, que han incrementado su producción en un 15%, con vendimias muy dispares pero muy buenas merced a las lluvias servidas a la carta. En algunas tierras el mildiu ha hecho de las suyas con merma de la producción a la mitad (Ribera del Gállego-Cinco Villas y Ribera del Cinca).

Todo es imprevisible

Evidentemente, se trata de una gran añada, de sonrisa empañada por la inquietud con la que se enfrenta al mercado.

La pandemia no da tregua y con las medidas cada vez más restrictivas para frenar la plaga de contagios complica las ventas y hace imprevisible el futuro más inmediato, la campaña navideña.

Con un mercado interior resentido con las restricciones a las que obliga el avance del virus, generando una gran incertidumbre especialmente en Europa, uno de nuestros principales mercados que vive una situación similar, augurando para el conjunto del sector un golpe terrible y de enormes dimensiones que abocará a muchas bodegas al cierre o al cambio de propiedad.

La caída de las ventas supone pérdidas económicas graves para las bodegas e intermediarios y pese a que el mercado exterior funciona con mayor fluidez, en las exportaciones también se nota.

Los mercados internacionales suponen para muchas bodegas el destino del 85% de la producción.

El trabajo intenso para acceder a los canales online y de alimentación ha sido y es ímprobo, pero la incertidumbre ha impregnado la campaña de ventas de noviembre, uno de los meses más importantes para el sector.

La exposición de las IGP de Vinos de la Tierra al sector HORECA es superior al 50%, debiendo reinventarse y buscar nuevos mercados, algo que obviamente no se consigue de un día para otro.

Las bodegas grandes, más centradas en la exportación, han podido amortiguar el impacto de la pandemia, pero no está claro lo que sucederá en un futuro próximo con una Europa prácticamente cerrada.

Con una clientela a la expectativa no se sabe todavía lo que va a tener lugar en esta Navidad.

depósitos de vino de acero inoxidavle
Depósitos de vino de acero inoxidable

Cautela ante los cambios en el panorama internacional

La eliminación de aranceles por parte de la administración norteamericana o cuando menos su dulcificación no es para ahora, pese al cambio habido en la presidencia en cuanto a una esperable y deseable fluidificación en el diálogo con ella. Cabe recordar que en 2019, la D.O. Cariñena exportó más de 2 millones de botellas a EE.UU y en el actual 2020, solamente 1,2 millones, pese a esperar igualar la cifra de 2019. La exportación a Norteamérica supone el 8% de sus ventas. Alemania es su primer mercado, con el 21%, seguido del Reino Unido con el 15%. Aragón es una de las comunidades menos afectadas porque el arancel importador de EE.UU al vino, las tasas, afectan más a los vinos blancos y rosados y menos cuando los vinos superan los 14º.

Es de esperar que la Unión Europea sea capaz de hacerse escuchar y de que así EE.UU suavice las tasas impuestas.

La pena es no poder envasar el vino a granel en EE.UU al contrario de lo que ocurre con el aceite de oliva.

Introducción de racionalidad en las medidas políticas respecto a la prevención de contagios

Las últimas declaraciones del Secretario General de la OMS (Organización Mundial de la Salud), respecto a la eficacia real del confinamiento y a los lugares de contagio, cabe señalar que los encuentros sociales y familiares (2.520 brotes con más de 16.283 contagios desde la desescalada) siguen siendo los que generan mayor número de contagios y que el ámbito laboral y el sector empresarial siendo relevante no lo es tanto como el primero (142 brotes nuevos con 996 contagios según datos del Ministerio de Sanidad).

La red HORECA ha realizado y tomado medidas en aras de optimizar y minimizar el riesgo de contagio, un esfuerzo que puede tornarse baldío si no median mayor flexibilidad y adaptación organizativa por parte de las diversas administraciones.

Cabe recordar también que la utilización de la mascarilla por parte de la población a veces se reduce a un 60% de la población y de su uso correcto y adecuado mejor no hablar.

Recordando que a pesar de irrumpir la vacuna en el escenario europeo, el coronavirus Covid-19 sigue siendo la segunda causa de muerte en la Unión Europea, tras las enfermedades cardiovasculares, debiendo reforzar la gestión de la crisis y corregir las deficiencias detectadas (falta de análisis de los datos recogidos, insuficiente movilización de grupos de trabajo, adopción y declaración de medidas y urgencias comunitarias comunes y seguimiento del riesgo de escasez de alimentos, medicamentos y productos sanitarios.

Está en juego la salud de 450 millones de europeos, la credibilidad de la Unión Europea a la hora de organizar la crisis y atajar los problemas derivados de una crisis económica y sanitaria sin precedentes.

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