VEGA SICILIA: EL SECRETO

LA RIBERA DEL DUERO

La tradición vitícola en Castilla y León es más que antigua. Sus vinos tuvieron destino fijo a las tres comunidades locales: la nobleza castellana, los dignatarios de la iglesia de las ciudades episcopales y los intelectuales de la Universidad de Salamanca. En los siglos XVI y XVII sus vinos vivieron su primera época de esplendor, impulsada por la corte madrileña para cubrir su fuerte demanda, la propia de una nueva capital con un crecimiento rápido. Por otra parte las provincias de ultramar supusieron también un enorme incremento de la demanda en base a su mayor consumo que obligó a aumentar la superficie cultivable en todo el país.

Trece son las comarcas vitivinícolas destacadas registradas en Castilla-León, siendo las más importantes las correspondientes a las cinco denominaciones de origen: Bierzo, Cigales, Ribera del Duero, Rueda y Toro.

Hoy toca hablar de la D.O. Ribera del Duero. El río Duero, que surca los viñedos de la D.O. desde Olivares de Duero y Quintanilla de Onésimo, al oeste, hasta San Esteban de Gormaz, al este, da nombre a esta región vitivinícola, que se extiende por las provincias de Valladolid, Segovia, Burgos y Soria. La D.O. se estableció en 1982 y, en la actualidad, la superficie de viñedo inscrita es de unas 20.000 hectáreas. Hoy, la D.O. Ribera del Duero ha cumplido sobradamente su mayoría de edad.

Una nota de un brillo especial de la historia moderna de esta D.O., se halla a mediados del siglo XIX en la bodega de Lecanda, cerca del pueblo de Valbuena, que desde 1846 ya aplicaba las técnicas bordelesas. En 1890, la bodega cambió de propietario y de nombre, convirtiéndose en la mítica Vega Sicilia. Vinos heterodoxos producto de mezclas de la tinta fina (tempranillo) como base y las variedades bordelesas como la merlot, la cabernet sauvignon y la malbec, con prolongadas crianzas los sitúan en el ápice de la viticultura mundial.

Mito de escasa producción, esperada y consumida con avidez de forma universal.

Pese a su carestía y singularidad, fue durante sus primeros 118 años de existencia, sorprendentemente clasificado, como un vino de mesa.

El clima continental de la D.O. Ribera del Duero, moderado por la influencia atlántica, con lluvias escasas (medias anuales de entre 450 y 500 mm) concentradas especialmente en primavera y otoño, con una insolación intensa y extensa de unas 2.200 horas de sol como media anual y una orografía del terreno más que adecuada para el cultivo de la vid (viñedo asentado en el curso del río Duero), discurre desde Soria hasta Valladolid, concentrándose en pequeñas propiedades sobre laderas suaves, a una altitud entre los 700 y 800 metros, con terrenos sueltos, en los que abundan las calizas, siendo pobres en hierro, ofrecen una escasa fertilidad, asegurando la cuna de un gran caldo.

La tempranillo (tinta fina) o tinta del país, es la uva por excelencia de la D.O.ocupando el 85% de la superficie cultivada. El vio no requiere de mezclas con otros procedentes de otras variedades, dado que el microclima fresco es idóneo, presenta una buena acidez y aporta suficiente equilibrio y complejidad al vino.
Existen otras cinco variedades aprobadas por el Consejo Regulador, tres de ellas con historia suficiente: merlot, malbec y cabernet sauvignon, con limitada intervención en la mezcla (reservas y grandes reservas).

La garnacha tinta (tinta aragonesa) constituye otra variedad presente, utilizada mayoritariamente para la producción de vinos rosados. La albillo (blanca) es utilizada en algunas fases de la vinificación en rosado, dado que la reglamentación de la D.O. no ampara la producción de blancos.

La reglamentación de la D.O. Ribera del Duero establece que la zona de crianza debe coincidir con la de producción, con unos criterios sobre el envejecimiento de los vinos idénticos a los de la D.O.C. Rioja: para los crianzas, un mínimo de dos años en bodega, uno de los cuales debe obligadamente permanecer en roble; tres años en bodega y como mínimo uno en barricas de roble para los reservas; y cinco años en bodega con dos años mínimos en roble para los grandes reservas.

Los tintos elaborados con tinta fina son vinos muy frutales de jóvenes, con matices que recuerdan a las frutas rojas y silvestres, como la frambuesa y la grosella, mientras que en la crianza gustan de la madera, sobre todo si es nueva, evolucionando bien en la botella, tomando notas especiadas, de tabaco, café, cacao, frutos secos y notas linimentadas.

Muy sabrosos al paladar, con intenso carácter vinoso y marcada tanicidad, ocasionalmente excesiva, por lanzar (algunas bodegas) sus vinos al mercado aún algo duros y requiriendo mayor reposo y afinado en botella. Con su madurez, se aprecia su gran amplitud, complejidad y sabrosidad con notas chocolateras, de frutos rojos maduros y de confituras, tornándose sus rudos taninos, más finos, maduros, aterciopelados, con un toque casi dulzón.

También se encuentran algunos vinos rosados y tintos jóvenes tocados por la madera, los llamados tintos roble o con semicrianza.

PINCELADAS SOBRE VEGA SICILIA

  • (Grupo Vega Sicilia)
  • Ctra. N-122, Km 323
  • 47359 Valbuena de Duero (Valladolid)
  • Tel. 983 680 147
  • www.vega-sicilia.com
  • Año de fundación: 1864

Fundada en 1864, Vega Sicilia constituye el origen y el centro de la vitivinicultura en el valle del río Duero sabiendo mantener siempre una personalidad propia elaborando vinos excelentes y de gran prestigio.

Historia que se remonta a 1848, cuando un hacendado de origen vasco, Toribio Lecanda, compra al marqués de Valbuena una finca de 2.000 hectáreas. Al fallecer éste en 1859, su hijo Eloy Lecanda y Chaves hereda la propiedad y, en 1864, compra en Burdeos 18.000 sarmientos de cabernet sauvignon, malbec,merlot y pinot noir para elaborar brandy y ratafias fundando la bodega Vega Sicilia. En el año 1904, adquiere la finca la familia Herrero, la alquila a Cosme Palacio y llega a la bodega Domingo Garramiola, el “orfebre” de cuyas manos nacen dos vinos-joya excepcionales: Vega Sicilia y Valbuena. En 1951, la familia Herrero vende la bodega a la empresa Prodes y, en 1966, pasa a manos del empresario venezolano Miguel Neumann.

En 1982 se inicia una nueva etapa con la adquisición de la bodega y de los viñedos por parte de David Álvarez. La familia Álvarez Mezquíriz, desde entonces, ha armonizado la tradición y la renovación vitivinícola, actualizando sus instalaciones entre 1999 y 2000, ha adquirido las Bodegas Alión y las Tokaj Oremus (Hungría), creando además las bodegas Alquiriz.

Sus vinos

Se elaboran en la antigua bodega ubicada en una gran finca dotada de un hermoso palacete con tonelería propia, aplicando métodos tradicionales, logrando vinos excelsos. En el pago se cultivan las variedades tintas internacionales (cabernet sauvignon, merlot, malbec) perfectamente aclimatadas junto a la tinta fina. Con una crianza prolongada: un mínimo de dos a tres años en barrica nueva, con trasiegos a otras más viejas, culminando con un reposo en toneles viejos, añejos. La maduración en botella, larga y calma, sin clarificación ni filtrado, tal y como manda la tradición.

La bodega comercializa tres tipos de vino: el tinto reserva Valbuena, que se lanza en su quinto año, el Vega Sicilia Único, el gran vino de la casa, y el Vega Sicilia Único Reserva Especial, con un excelente ensamblaje de varias añadas.

Por su larga crianza y su composición varietal, el Vega Sicilia Único, alejado del tipismo de la zona, es un vino fino y elegante en nariz, con aromas especiados, de tabaco, cueros secos, algunos minerales y una nota balsámica muy fresca, sabroso en boca, con gran equilibrio entre juventud y madurez, con taninos maduros perfectamente integrados en el conjunto y una nota torrefactada que revive lo balsámico, lo hacen excelso.

Valbuena de Duero

Antigua ciudad fortificada que conserva vestigios de su muralla en la entrada de la localidad.

Destaca su monasterio de Santa María, una de las muestras más puras de la arquitectura del Císter en España. Fundado en 1143, la mayor parte de su arquitectura es gótica, aunque la iglesia está coronada por una cúpula añadida en el siglo XVI. El claustro es de planta cuadrada con dos pisos, el interior gótico y el superior renacentista. La iglesia de Santa María del Castillo fue edificada en el siglo XVI, cuenta con una gran torre coronada en el barroco. La capilla del Cristo de Miravalles conserva esta imagen del siglo XVI.

BODEGAS Y VIÑEDOS ALIÓN

  • (Grupo Vega Sicilia)
  • Ctra. N-122, Km 312
  • 47300 Padilla de Duero (Valladolid)
  • Tel. 93 881 236
  • www.bodegasalion.com
  • Año de fundación: 1992

La familia Álvarez en 1992, adquiere Bodegas Liceo y nace Alión, nombre del concejo leonés del patriarca familiar. Apostando por los vinos del futuro (actual siglo XXI), de forma innovadora, a partir de la expresión exclusiva de la tinta fina a través del reserva tinto Alión, potente y carnoso, con un despliegue de matices, se puso a la venta en 1994 con uvas de la vendimia de 1991, nacimiento famoso y con nombre, primera novedad de Vega Sicilia, de alta gama y calidad, totalmente diferenciado del Vega Sicilia. Las sucesivas añadas han consolidado expectativas.

Padilla de Duero

Tiene una situación estratégica junto al Duero, asentamiento habitado desde la antigüedad. En las afueras del pueblo, en dirección a Pintia, se encuentra el yacimiento arqueológico del Poblado de las Quintanas, ciudad prerromana del siglo IV a.C., declarado Bien de Interés Cultural.

Necrópolis de las Ruedas.

Referencias online

 

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