VALOVITIS: PROYECTO DE CONSERVACIÓN DEL PATRIMONIO GENÉTICO VEGETAL.

valovitis
Cepa de valovitis

Este proyecto tiene como objetivo hallar variedades de uva autóctonas que se han perdido en las regiones pirenaicas transfronterizas entre España,  Francia y Andorra, para disfrutar de viejas variedades de uva que den nuevos vinos y obtenidos de modo natural. Todavía hay esperanza para un consumo más natural.

Valovitis

El interés manifestado por las D.O (Denominaciones de Origen) Somontano y Cariñena es, entre otros motivos, por ser la cuna y el escenario desde la época galo-romana del transitar masivo de personas de toda Europa, motivados, entre otras razones, por las peregrinaciones a Santiago de Compostela que aportaron una gran diversidad de variedades de uva presentes en la península ibérica.

Las variedades de uva se cifran por miles y en la práctica suponen el 90% de la producción de vino en España en base a unas 15 variedades de uva. La mejora de la competencia y de la competitividad vendrá dada por la rica variedad uval y por tanto de vinos.

El proyecto, cofinanciado al 65% por el FEDER (Fondo Europeo de Desarrollo Regional), con un total de 700.000 €, está presidido por el Centro de Investigación y Tecnología Agroalimentaria de Aragón (CITA), el Instituto Universitario Mixto Agroalimentario de Aragón (IA2) y el Instituto Francés de la Vid y del Vino.

Los vinos que se obtienen son sometidos a exhaustivos análisis en el Laboratorio de Análisis de Aroma y Enología de la Universidad de Zaragoza, desde donde revelan que entre las nuevas especies halladas destaca una variedad blanca con notas de fruta tropical y otra con un intenso olor a pera y a anís.

También, en otros vinos tintos que se han obtenido, se han detectado moléculas que producen olores a pimienta negra, a caramelo y a clavo.

Durante la fase de captación se solicitó la cooperación ciudadana para localizar viejas cepas abandonadas y olvidadas en el campo.

Más de cien personas enviaron fotos, especialmente desde Francia ampliando el banco de muestras con el que han trabajado los diversos especialistas de Valovitis.

En otros casos se trató de variedades desconocidas para los agricultores que las explotaban o, simplemente se trataba de una parra de más de 30 años en el patio de su casa.

Con cumplimentar un formulario y enviar 4 fotos (entorno de la cepa, hoja, racimo y extremidad del brote) para que los expertos del proyecto emitieran un primer diagnóstico, bastaba.

Conclusiones

Con 3 campañas de ensayos a sus espaldas y penetrando en su recta final, el proyecto se muestra exitoso. Solamente en el primer año, se descubrieron una decena de variedades nuevas de uva – ya van por unas 80 cepas – y desde el comienzo del proyecto ya se han elaborado más de 200 vinos.

Gracias al hallazgo de estas nuevas variedades es factible paliar los efectos del cambio climático en la elaboración de vino; el aumento progresivo de la temperatura está incrementando el grado alcohólico de los caldos, siendo posible compensarlo con una fecha de maduración más tardía, como es el caso de algunas de estas uvas. Merced a ello, las uvas se deshidratan menos cuanto más aumenta la temperatura en verano.

 

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