UN PORRÓN, DE BUENO

El antídoto perfecto para evitar toda la tontería que rodea al vino

la tertulia
José Benlliure 1860. Escena de costumbres. La Tertulia.

Antes del vaso de caña, de la copa, estuvo la jarra de barro. Antes de ésta, el cuerno o ritón. Y a mitad de camino, el eslabón perdido: el porrón.

Por definición el porrón es una “Redoma de vidrio usada en algunas provincias españolas para beber a chorro por el largo pitón que tiene en la panza”.

Los orígenes

Pero, ¿de dónde surge este cachivache? El «abuelo» de este artilugio es el ritón romano: un recipiente con forma de cuerno que se utilizaba tanto en rituales como en bacanales. Se bebía de él como copa o a gollete por el extremo más fino.

ritón romano
Ritón romano.

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Esta curiosa forma de beber se mantuvo varios siglos, pero quienes “empinan el codo” se resignaban a mantener el orificio tapado con un dedo entre trago y trago, lo que no hacía excesivamente cómodas las celebraciones.

La gente podía haberse resignado a beber en vaso, cierto, pero además de echar a perder lo curioso del asunto, hubiera perdido el encanto de compartir un trago. Había que pensar en algo más efectivo.

Entonces, surgió la idea. ¿Qué pasaría al fusionar una botella con un cuerno o ritón? El resultado es un recipiente bastante pintoresco mucho más cómodo a la hora de beber de él que una botella, mucho más estable a la hora de apoyar sobre una superficie que un cuerno y encima transportable. Vamos, todo un «inventazo», y con sello español.

Los historiadores sitúan el origen ibérico del recipiente en el s. XVIII. Empezó siendo de arcilla para mantener fresca el agua y conservar el vino. Más tarde pasó a ser de vidrio y amplió sus usos, convirtiéndose también en una forma divertida y fresca para compartir una buena cerveza o el vino.

Beber de porrón (entendiendo por «beber de porrón» conseguir que la totalidad del líquido llegue a la boca con éxito sin tocar el porrón con la boca y sin manchar la camiseta) no solo requiere de técnica, también se necesita tener cierta gracia.

Porrón . Considerado uno de los grandes inventos nacionales, se utiliza en toda España.

Historia

Según Amades, el porrón, surgió entre finales del siglo XIV y principios del XV. Su origen se sitúa en las comarcas del tercio norte oriental: Aragón y Cataluña, el ejemplar más antiguo que se conserva y se encuentra en el Monasterio de Poblet (Tarragona).

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El porró de Poblet

Proviene de Cataluña, y era utilizado para servir el vino en la mesa. De vidrio o cerámica posee una capacidad variable, aún hoy se emplea como objeto más o menos decorativo o tradicional. Su nombre se deriva de una variedad de pato buceador, el pato porrón, de ahí que a este recipiente se le conozca con ese nombre.

Lo más representativo del porrón es su forma: una botella abombada en la base o de vientre abultado, con un largo pico acabado en punta y perforado para facilitar la salida del líquido, y un brazo largo en el lado opuesto para sostenerlo mientras se usa.

También se llama porrón a la vasija de barro con forma similar usada para beber agua o vino. El vino podía ser compartido entre varias personas sin necesidad de vasos, copas etc.

Usos y tipos

El objetivo del porrón ha sido servir el vino entre varios comensales de forma higiénica, sin que el recipiente entre en contacto directo con la boca. Este mismo método se ha llevado a otras bebidas, e incluso en algunos restaurantes se ofrece un pequeño porrón tras las comidas para que pueda servirse la gente un chupito de licor.

Existe un tipo de porrón para beber (cava) que posee dos tubos prolongados: uno fino por el que sale el líquido y otro más grande por el que «respira» el recipiente y que además sirve para sostenerlo.

Bibliografía

Las virtudes del porrón

  • Se bebe menos y parece más.
  • “Ataca” diversas zonas de la boca y lengua, con mayor satisfacción sensorial.
  • Quizá la aromática se perciba menos.
  • Higiene preservada con técnica adecuada: “con los pies en el suelo, mirando al cielo”.
  • Disfrute compartido, desenfadado, más allá de rituales y ortodoxias tachadas a veces de “viejunas”.
  • Más que asequible económicamente, con uso cervecero si también se quiere.
  • Socializante, entrañable, llano…

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