Estilo de Vida Salud

SIEMPRE ESTOY HINCHADO

Imagen de Gerd Altmann en Pixabay

Gases, sensación de pesadez, vientre hinchado… Las disfunciones intestinales como la hinchazón son causadas por múltiples factores. Vamos a describirlas para procurar cambiar la situación.
Dolores de estómago, abdomen hinchado, sensación de pesadez, gases… Se les conoce comúnmente como “hinchazón”. Estos pueden manifestarse de diferentes maneras, cada una más desagradable que la anterior, y tener un impacto real en la calidad de vida cotidiana. ¿Cómo podemos explicar que algunos de nosotros nos veamos más afectados que otros? ¿Qué sucede en nuestro aparato intestinal? ¿Es el contenido de nuestros platos el único culpable?

La historia no es tan simple. Un primer dato es saber que “la hinchazón es el resultado de la fermentación de los alimentos, con lo que los gases producidos en la luz intestinal aumentan considerablemente”. Y esta mala fermentación en sí misma proviene de un desequilibrio en nuestra microbiota. “Esta última está formada por bacterias que controlan el tránsito”. Idealmente, el sistema está equilibrado con bacterias buenas y malas. Pero cuando las malas son más numerosas, se crea un desequilibrio en el aparato digestivo, que conduce a esta fermentación anómala”.

Puerros, champiñones, edulcorantes

En algunos organismos, los alimentos llamados FODMAP (fermentables por bacterias colónicas, oligosacáridos, disacáridos, monosacáridos y polioles) pueden causar hinchazón. Puerros, champiñones, manzanas, cerezas, melocotones, peras… La lista es (muy) larga. “Cuando los comes en exceso, a veces son mal absorbidos por el organismo. Luego pasan al intestino grueso o colon y fermentan, creando hinchazón”. Por supuesto, las intolerancias alimentarias, como al gluten, la lactosa, la fructosa o los edulcorantes, también pueden ser la causa de la hinchazón.
Durante las comidas, el tiempo que se tarda en comer también juega un papel esencial en el bienestar digestivo. “Cuando tragas los alimentos demasiado rápido, se digieren menos, lo que crea demasiada producción de gas”.
El estreñimiento también puede causar molestias. “Si no se evacuan bien y por completo las heces, la circulación de gases se ralentiza, aumentan de volumen y crean hinchazón”.

Mal funcionamiento de los músculos abdominales

Aparte del contenido intestinal, el responsable también se encuentra en los músculos abdominales, y más concretamente en su funcionamiento: “Normalmente, cuando aumenta el volumen de los gases, se pone en marcha un mecanismo reflejo para mejorar su circulación: el vientre se contrae y el diafragma se relaja. En algunos casos, este mecanismo no se activa (sin poder explicarlo), lo que crea gases”.

Estrés

El intestino está revestido de células nerviosas. Sometido al estrés, se interrumpe su actividad fácilmente. “El estrés también produce dos hormonas, adrenalina y cortisol, que influirán en la microbiota. Por ejemplo, el cortisol promoverá los antojos de azúcar y la retención de agua, lo que interrumpirá la digestión y creará hinchazón”.

Intestinos hipersensibles

La hinchazón también puede ser causada por el síndrome del intestino irritable. “Aquí, existe una irritación de los intestinos que conduce a la inflamación, lo que altera la flora intestinal y, por lo tanto, interrumpe la digestión”.

Soluciones para mitigar o acabar con la hinchazón

Para evitar inconvenientes, se debe respetar una primera regla: asegurarse de tener una dieta lo más equilibrada posible. “Debe ser lo más natural y crudo posible. Evitar los productos ultraprocesados, los aditivos, el exceso de azúcar y las grasas malas (refinadas, cocidas, etc.). Todo esto puede ser perjudicial y perturbar el sistema”.
Lógicamente, también podemos simplemente evitar ingerir alimentos que nos causen hinchazón. Además de esto, se pueden consumir probióticos, “cepas de bacterias positivas que ayudan a reequilibrar la flora intestinal”. Estos están presentes en alimentos fermentados como el yogur o el chucrut, pero también se pueden consumir como cura, en forma de tabletas o cápsulas, que se encuentran en farmacias o tiendas orgánicas. “Tomar carbón o arcilla, por ejemplo, es muy eficaz para absorber el gas en los intestinos”, ante la persistencia de los síntomas, consultar siempre al médico o al farmacéutico.

Deporte e hipnosis

Por supuesto, si se está sujeto al estrés, se debe intentar trabajar este tema, con técnicas deportivas o de respiración. La meditación y la hipnosis también pueden ser de gran ayuda.
Finalmente, si la hinchazón es demasiado frecuente e incapacitante, es recomendable consultar a “un especialista que buscará las bacterias que son la fuente de los problemas y hará un diagnóstico”. Entonces podrá proponer un tratamiento adecuado, como la terapia con antibióticos, para corregir los trastornos del tránsito”.

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