SALMÓN AHUMADO ¿CON QUÉ VINOS MARIDARLO?

¿Qué vino elegir para acompañarlo, teniendo en cuenta su riqueza e intensidad aromática?

¿Qué es el salmón ahumado?

La técnica del ahumado* aporta al salmón una intensidad aromática considerable. En boca, el sabor es bastante graso, ligeramente amargo de forma persistente.

Enlaces relacionados :

¿Cuáles son los vinos blancos que le van al salmón?

El maridaje ideal será con un vino blanco fresco, provisto de una estructura ligera y de un intenso bouquet aromático y, para cumplir con estas premisas, nada mejor que un sauvignon que cumple con ambos requisitos. Dos son las zonas para buscarlo, el Loira y Nueva Zelanda, dos viñedos sometidos a la influencia oceánica. Otros buenos compañeros son el Chablis u otros blancos secos tales como el pinot grigio, un Sancerre, un chardonnay, un Chenin Blanc fresco o sin dudarlo ni un momento un hermoso albariño.

Si optamos por un Sancerre el del Domaine Vacheron, con su bouquet afrutado que recuerda al kiwi, al limón o a la manzana verde, equilibra las notas ahumadas del salmón. Su estructura ligera y ácida aligera las papilas de la untuosidad del pescado. Si la elección se decantó hacia el sauvignon del Domaine Kim Crawford, producido y elaborado en la región de Marlborough, con una estructura más ligera y fresca que el anterior que revela un bouquet a kiwi, menta y a frutas de la pasión.

También un riesling combina perfectamente con el salmón ahumado por su acidez y sus notas petroladas en consonancia con las del pescado, debiendo irnos hasta la Alsacia cuyos terruños imprimen carácter a la variedad. La cuvée Frédéric Emile del Domaine Trimbach, cosecha del 2010, elaborada en los terroirs de grandes crus como los de Geisberg y Osterberg en Ribeauville, muestran gran potencia. Cuando se abre ofrece notas cítricas y de madurez, con matices ahumados, amargos y minerales que hacen frente agradablemente a la opulencia del pescado.

Y, como no, un vino austriaco como el grüner veltliner, con una aromática intensa que pone en valor al salmón ahumado. La cosecha Langenlois Liseberg de la bodega Bründlmayer, que muestra la acidez del membrillo apenas maduro, notas de pimienta blanca,  un toque sedoso y de ligereza excelentes para maridar con el sabor del salmón ahumado.

¿Y qué hay de los espumosos y de los vinos con aguja?

Si el salmón se sirve con alguna crema fresca, un champán o un cava blanc de blancs, contrasta magníficamente con el salmón ahumado, así el Vouette et Sorbée d’Argile, cristalino y mineral, prolonga la salinidad y potencia aromática del salmón o un Cava ecológico Vega Medien, de la Unión Vinícola del Este*, de Requena, un brut nature con macabeo y chardonnay que te va a encantar.

Enlaces relacionados :

En nuestra querida España, la joya la tenemos en casa

Un albariño sin dudarlo ni un instante, El Mar de Frades, albariño 100%, de color limón pálido y reflejos verde lima con aromas de cáscara de naranja y lichi que se intercalan con flores blancas y notas minerales; los matices balsámicos terminan marcando su frescura y salinidad. En boca, el volumen y la armonía se logran con el equilibrio entre el frescor de la fruta y del mar. Final elegante y delicado. Vol 12,6%.

Enlaces relacionados :

MUSICANDO

La foto

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.