QUIERO SER UN FLÂNEUR

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De Gustave Caillebotte – The first two versions of Ibiblio. The sources of the third and fourth release have not been specified by the uploaders., Dominio público, Enlace

El término flâneur (/flɑnœʀ/) procede del francés, y significa ‘paseante’ ​ o ‘callejero’. ​ La palabra flânerie (‘callejeo’, ‘vagabundeo’) ​ se refiere a la actividad propia del flâneur: vagar por las calles, callejear sin rumbo, sin objetivo, abierto a todas las vicisitudes y las impresiones que le salen al paso.

Andar, caminar se trata de un excelente ejercicio para la activación física sin incurrir en obsesiones y radicalismos que nos lleven a conseguir esos 10.000 pasos cotidianos, si o si.

Esos artefactos místicos que desde Pitágoras parecen un conjuro de la buena suerte y, más cuando el “celular” de nuestros hermanos latinoamericanos nos aplaude al alcanzar la cifra mágica, redonda como el buen vino, resaltando la idea, el objetivo, la victoria, todo un “campeonismo” a ultranza que te hace sentir otro, más sanito, atleta, casi olímpico.

Prácticamente, la totalidad de los dispositivos electrónicos y sus aplicaciones de salud y bienestar la tienen incorporada. Toda una ecuación, dieta equilibrada saludable y diez mil pasos o pasitos, depende de quién los haga, eso sí, todos los días hasta el abismo vital.

Pero ¿realmente todo esto es así para estar sanito? Dos horas al día para lograr la salud, para recorrer unos 7 kilómetros cotidianos.

 

A todo esto hay que decir que los iniciales dos mil o tres mil pasos son asequibles, puesto que son los que normalmente recorremos para llevar a cabo nuestras actividades de la vida diaria, conseguir los otros siete u ocho mil ya es harina de otro costal.

 

En la actualidad, la idea de los diez mil pasos se ha relativizado por la evidencia científica. Esta actividad siempre será buena y agradecida por parte de nuestro organismo, siempre y cuando tenga lugar a buen ritmo, en trayectos contínuos y sin que provoque lesión alguna sobre todo en aquellas personas con escasa actividad habitual.

Su efecto desmoralizante en los mayores si no se logra su ejecución no es desdeñable. El ser humano recorre habitualmente unos 100 pasos por minuto. Llegados a este punto hay que decir que diversos estudios científicos aclaran que con menos pasos diarios se consiguen igualmente beneficios corporales saludables y, que comparativamente, la consecución de esos diez mil pasos no parece tampoco reportar beneficios tan sustanciales.

La idea de los diez mil pasos surgió en el País del Sol Naciente, allá por los años 60 del pasado siglo de la mano del marketing, en que aprovechando el tirón de los Juegos Olímpicos de Tokio de 1964, la compañía Yamasá, produjo y vendió el podómetro Manpo-Kei, apelando a la conciencia planetaria del fitness y la meta de los 10.000. La idea dió de pleno en el éxito.

Uno de los estudios llevado a cabo en el año 2019, estableció que con menos pasos se obtenía una reducción significativa de la mortalidad sobre todo entre mujeres. En él las personas de 70 años que lograban llevar a cabo 4.400 pasos diarios reducían su riesgo de muerte prematura en un 40%, comparativamente con mujeres que tan solo daban 2.700 pasos al día e incluso menos.

Los beneficios aumentaban hasta lograr los 7.000 pasos y, a partir de aquí se estabilizaron. Otros resultados arrojaban resultados muy parecidos, así 8.000 pasos reducían a la mitad las probabilidades de morir de forma prematura por enfermedades cardiovasculares que los que recorrían menos de 4.000 pasos.

Antecedentes remotos ya existían, los romanos contaban con mille passus, la denominada milla romana (mil pasos). A mediados del siglo XX los pasos empiezan a ser relevantes para cuantificar la actividad física y su relación con la salud. Y, es a partir de 2010 en que emergen los llamados trackeadores, presentes en multitud de aplicaciones y dispositivos al efecto. Todo un aliciente para sedentarios que no deben incurrir en obsesiones numéricas ni en metas absurdas.

 

Pasos para una vida saludable y sostenible

 

Para empezar hay que decir que la Organización Mundial de la Salud (OMS/WHO) nunca ha hablado de pasos concretos, matizando que la cifra recomendable de 10.000 pasos, es solamente un modo de lograr el nivel de actividad física requerida, de difícil alcance para sedentarios.

 

Lo que sí se recomienda es un mínimo de 150 minutos semanales de actividad física aeróbica de intensidad moderada (dos horas y algo más, a repartir) o 75 minutos de actividad aeróbica vigorosa semanal para personas adultas sanas entre 18 y 64 años.

 

Ello incluye caminar, bailar, practicar algún deporte, ir al gimnasio, correr por el parque o buscar setas.

 

El fortalecimiento muscular también es aconsejado por la OMS, para compensar la sarcopenia o pérdida de la masa muscular que acontece con el paso de los años o cuando menos retrasarla.

 

Con todo ello se reducen los costes sanitarios simplemente con un envejecimiento saludable. También se minimiza el riesgo asociado a padecer uno de los 13 tipos de cáncer además de prevenir la demencia.

La dieta saludable y equilibrada, una correcta higiene del sueño y la reducción del estrés, la práctica del yoga y de la meditación son complementos magníficos.

 

Una caminata rápida tras permanecer largas horas ante el ordenador reduce los riesgos del sedentarismo laboral. Caminar menos de 5.000 pasos diariamente, hace más difícil metabolizar la grasa corporal, llevando a la obesidad y a su problemática relacionada. Con menos de esa actividad serás tipificad@ como persona sedentaria.

 

¿Qué nos sugieren?

 

Las llamadas metas incrementales basadas en sumar unos 2.000 o 3.000 pasos más a los otros 2.000 o 3.000 que ya damos para realizar las actividades de la vida diaria (un kilómetro y medio extra), e ir sumando, que se pueden repartir en distintas actividades o prolongando las que ya haces, o bien haciendo ese ejercicio físico aeróbico varias veces por semana (los 150 minutos) si no te apetece caminar o careces del tiempo necesario.

Sugerencias:

Utiliza las escaleras, evita el ascensor, sumamente efectivo (si vives en un 5º o un 6º piso) por el gasto calórico que implica y lo rentable del mismo al incorporarlo a la rutina diaria.

Camina la ciudad o el pueblo que habitas siempre que te sea posible, es un método muy efectivo para sumar esos pasos diarios que nos faltan. Si vas en bus, apéate en la estación previa y recorre el resto a pie.

 

Camina a paso rápido

Al menos 30 minutos al día, durante 5 días a la semana, aumenta la esperanza de vida y reduce el riesgo cardiovascular en un 11% (Sociedad Española del Corazón).

Realizar una actividad física moderada como caminar, correr o montar en bicicleta reporta enormes beneficios, con tan solo 30 minutos incluso.

 

Caminatas para el teletrabajo

Una caminata corta de unos 10 o 15 minutos te puede ayudar y también caminar por la casa. Quedar con amigos o socios para caminar (Quedadas para caminar). Si optas por el ejercicio hogareño, dar paseos por la casa cada media o cada hora hace que los dolores musculares y cervicales sean menores, realizar estiramientos y caminatas cortas y rápidas con zancada ligera de media hora son excelentes. Ir a trabajar, a la biblioteca o al coworking andando también incrementa los pasos diarios.

 

Gatos y perros

Dos necesidades y un solo amor, caminar junto a tu perro es compartir salud mutua física y emocional. Jugar con el gato o llevar a cabo las tareas domésticas y el cuidado del jardín también colaboran en ello.

 

Denominamos el artículo con el título: “Quiero ser un flâneur”, por qué caminar es una actividad excelente que reporta beneficios físicos y espirituales que no requieren ser medidos, nos ayuda a obtener un pensamiento claro, disminuye la presión arterial, es cardiosaludable, quema grasas, reduce el colesterol, liberas endorfinas placenteras y analgésicas, es todo un arte, que hicieron suyo caminantes de ciudad, callejeros literarios, paseantes poéticos y exploradores urbanos que iniciaron esta senda allá por el siglo XIX en Francia, como es el caso del escritor Charles Baudelaire, observadores deambulantes apasionados, que sin un objeto específico ni una ruta predeterminada hicieron de ello un arte vital.

Deseando lo mismo para ti…

 

MUSICANDO

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