OJO AVIZOR DE LOS PRODUCTORES DE CORCHO ANTE EL SABOR A TAPÓN

tratamiento de corchos

La lucha constante contra el TCA (Tricloroanisol), sustancia inocua para la salud humana, pero una auténtica amenaza para el paladar, la única responsable del mal sabor a tapón de corcho.

Tras 20 años de brega, los profesionales del corcho se afirman en que la tasa de botellas afectadas por este mal sabor a cartón viejo mojado se halla en torno a un 1%. Esta molécula exógena, propia de una contaminación externa, produce este sabor a humedad y a embalaje/confinamiento, que tiene su tratamiento preventivo y curativo.

Cada empresa tiene sus trucos, pero todas han adoptado fórmulas con sentido común: hace años estaban basadas en criterios meramente artesanales.

La maquinaria industrial producía tapones de corcho pero también de TCA ya que las láminas/planchas de corcho se dejan reposar durante 3 semanas , habiendo sido sometidas (2 pases) al efecto de agua hirviendo, que precisamente, favorece la aparición de hongos en el plazo de un sólo día, más o menos. Cabe recordar que las partes bajas del alcornoque, se hallan en contacto con la humedad del suelo, con alta susceptibilidad a la contaminación fúngica. Si bien estas partes suelen desecharse y dedicarse a otras utilidades y aplicaciones.

Lo que es un hecho es que las empresas han invertido masivamente en su detección.

Vinos de muy alta gama

 Algunas empresas revisan cada tapón, uno a uno, cuando los clientes más prestigiosos están dispuestos a pagar su precio.

La rama portuguesa del grupo francés Lafitte adquirió maquinaria industrial capaz de controlar 12.000 tapones diariamente, exactamente, el aire alrededor del tapón que pasa por un pequeño compartimento estanco. Cuando se halla fuera de un valor de TCA, el tapón se descarta.

Sólo los tapones que superan el control se dedican a los vinos de alta gama.

El sobre coste es asumible, esos 15 céntimos suplementarios, para un tapón cuyo precio base oscila entre los 0,40 y 1,50 euros, para el tipo de vinos que van a guardar bien valen la pena.

Otras firmas (AMORIM) el líder del sector, lleva a cabo controles individuales. La maquinaria se produce en el cinturón industrial cercano a Oporto, que consta de brazos articulados que manipulan los tapones individualmente, uno a uno, mediante inyección neumática.

AMORIM estaba produciendo en el año 2019, uno de cada 9 tapones de corcho natural, unos 100 millones anuales. Se trata de una producción diaria, durante los 7 días de la semana.

TCA

El 2,4,6-tricloroanisol (o TCA) es una sustancia que resulta de la degradación de los triclorofenoles (o TPA) que a su vez provienen de la unión de los fenoles del corcho con las partículas de cloro disueltas en el aire.

Esta degradación tiene lugar en ambientes húmedos y es causada por una serie de hongos.

El tricloroanisol es responsable del olor y sabor a corcho del vino, bien por que el corcho no fue tratado adecuadamente durante su fabricación o por que la botella no se ha mantenido en unas condiciones adecuadas de temperatura y humedad.

Enlaces relacionados:

aspergilus flavus
Aspergillus flavus.

 

Compartir es cuidar

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.