Estilo de Vida Salud

LO QUE COMEMOS ACTÚA DIRECTAMENTE SOBRE EL CEREBRO

Imagen de he lee en Pixabay

Doctora en biología y neurocientífica, Émilie Steinbach está especializada en neuro nutrición, un campo que explora las interacciones entre la dieta, la microbiota intestinal y la salud mental. A través de su investigación, muestra cómo ciertos alimentos pueden afectar el estado de ánimo, el estrés o el rendimiento cognitivo.
Como neurocientífica, ¿cómo explica esta conexión íntima entre lo que comemos y cómo nos sentimos?
Se habla mucho de la dieta desde la perspectiva del peso y la dieta, pero se olvida su papel esencial en la salud mental. El contenido de nuestro plato afecta fuertemente a nuestro cerebro. Varios estudios clínicos han demostrado que una dieta de tipo mediterráneo se asocia con una reducción significativa de los síntomas depresivos.

¿Qué alimentos influyen en la producción de serotonina y dopamina, las famosas moléculas de la felicidad?

Consumidas por la mañana, las proteínas (como las contenidas en los huevos o el skyr) promueven la síntesis de dopamina y norepinefrina, dos neurotransmisores involucrados en las funciones de motivación y memoria. Por la noche, la ingesta de carbohidratos complejos como cereales integrales o legumbres estimula la secreción de serotonina, un neurotransmisor asociado con la regulación del estado de ánimo y la relajación. La hidratación también juega un papel clave (al menos dos litros de agua al día), ya que incluso una deshidratación leve puede afectar a la capacidad cognitiva y al estado de ánimo. Finalmente, es mejor limitar la cafeína a partir de las 2 p.m. para promover un sueño de calidad.

¿Cuáles son los productos esenciales para nutrir el cerebro a diario?

Las verduras de temporada, frescas o congeladas, deben constituir la mitad del plato. Las hojas verdes, las hojas crucíferas y las plantas ricas en polifenoles tienen efectos neuroprotectores documentados. Los ácidos grasos omega-3 que aportan los pequeños pescados azules juegan un papel esencial en la comunicación neuronal.

¿Y cuáles debilitan más el equilibrio mental y promueven la fatiga o la niebla mental?

Como era de esperar, los alimentos ultraprocesados y los azúcares refinados, que alteran la microbiota e inducen inflamación crónica. Es simple: cuanto más se procesa un alimento, más pierde su capacidad de hacernos bien.
En su investigación, ¿qué es lo que más le sorprendió de la influencia de la dieta en el cerebro?
El papel de la microbiota intestinal, que ahora se considera un órgano por derecho propio que influye en el cerebro. Este es un avance científico crucial: hemos entendido que nuestro segundo cerebro no solo juega un papel en la digestión, sino que incluso influye fuertemente en nuestras emociones.

MUSICANDO

La fotografía

Foto de Florian Wehde en Unsplash – Puesta de sol. El Capitolio en La Habana. Cuba. Construcción de cúpulas blancas y negras durante la puesta de sol.

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