LA ZORRA Y LAS UVAS

la zorra y las uvas

 

 La Zorra y las Uvas, ilustrada por Milo Winter en una antología de Esopo de 1919.

 La zorra y las uvas (Αλώπηξ και βότρυς) es una de las fábulas atribuido a Esopo y recontada por Babrio, Fedro, Jaine de la Fontaine y Félix María de Samaniego.

Una zorra ve un racimo de uvas e intenta alcanzarlas. Al darse cuenta de que está demasiado alto, desprecia las uvas diciendo: «¡No están maduras!».

La moraleja de la historia es que a menudo los seres humanos fingimos despreciar aquello que secretamente anhelamos y que sabemos que es inalcanzable.

De otro modo pero con cierta relación, en Psicología, el término disonancia cognitiva hace referencia a la tensión o desarmonía interna del sistema de ideas, creencias y emociones (cogniciones) que percibe una persona que tiene al mismo tiempo dos pensamientos que están en conflicto, o por un comportamiento que entra en conflicto con sus creencias.

El término se refiere a la percepción de incompatibilidad de dos cogniciones simultáneas, todo lo cual puede impactar sobre sus actitudes.

El concepto fue formulado por primera vez en 1957 por el psicólogo estadounidense Leon Festinger, en su obra A Theory of Cognitive Dissonance (Edición en español, Teoría de la disonancia cognoscitiva).

La teoría de Festinger plantea que, al producirse esa incongruencia o disonancia de manera muy apreciable, la persona se ve automáticamente inducida a esforzarse en generar ideas y creencias nuevas para reducir la tensión hasta lograr que el conjunto de sus ideas y actitudes encajen entre sí, creando una cierta coherencia interna.

El modo en que se produce la reducción de la disonancia puede tomar diversas direcciones o formas. Una muy notable es un cambio de actitud o de ideas ante la realidad.

Al esfuerzo y coste penoso le sigue una recompensa apreciable, una puerta giratoria, una casita en el campo y, qué sé yo, qué cosas más… y todo, en evitación de futuros errores, eso sí, todo con una mentalidad retributiva, casi, una experiencia religiosa.

Los expertos recomiendan para reducir la disonancia cognitiva:

  1. Añadir nuevos elementos cognitivos que sean coherentes con nuestra conducta.
  2. Dar más valor a las creencias que apoyan la conducta que elegimos.
  3. Ignorar la disonancia y negarse a aceptarla. En la mayoría de los casos funcionará evitando ese tipo de información en general.

La teoría del autoengaño y la relación entre la mentira y la disonancia cognitiva.

El propio Leon Festinger, junto a su colega James Merrill Carlsmith, realizó un estudio en el que demostró que la mente de quienes se auto engañan resuelve la disonancia cognitiva, “aceptando la mentira como una verdad”.

Si bien la disonancia cognitiva puede ser resuelta de diversas maneras, en muchas ocasiones, se opta por hacer trampas para hacer que desaparezca. Ello tiene lugar por manipular nuestras propias ideas y creencias, para hacer que encajen entre sí de manera aparente, creando la ficción de que la aparición del malestar de la disonancia cognitiva no tenía razón de ser.

No obstante, eso precisamente, nos vuelve vulnerables, al toparnos una y otra vez con las consecuencias de esa contradicción encubierta que no hemos resuelto realmente.

Resultados de la disonancia cognitiva

Evitación, los sujetos tienden a evitar cualquier estímulo que les haga volver al estado de disonancia original. Se evitan situaciones, personas, ideas y lugares que lo confronten nuevamente con el conflicto.

Búsqueda de aprobación, consecuencia de las estrategias desplegadas, se busca en los demás la aprobación de la historia o los motivos sobre los cuales el sujeto se autoconvence, para justificar sus actos.

Comparación, quienes sufren la disonancia tienden a compararse con otras personas para justificar sus actos.

“El creyente debe tener apoyo social de otros creyentes”.Leon Festinger.

Han transcurrido 60 años desde el experimento hasta hoy en día en que se utiliza el análisis psicosocial de delincuentes y personas que justifican sus actos escudándose en el grupo o en el seguimiento de órdenes.

El poder del convencimiento y el alivio de la culpa

El experimento de Festinger cuestiona la tendencia del ser humano a encontrar el alivio psicosocial y el mental.

Es de esperar y desear que el afán de librarse de la tensión, evite la generación de conductas desadaptativas por parte de nuestros grupos de referencia.

La confrontación de nuestros valores tiene como obligación la actualización de las formas de actuar.

Amén…

La disonancia cognitiva implica cierta falta de coherencia entre actitud y acción. Robert A. Baron y Donn Byrne escribieron: “Desgraciadamente, la disonancia cognitiva es una experiencia muy común. Cada vez que dices cosas que realmente no crees, que tomas una decisión difícil o descubres que algo que has comprado no es tan bueno como esperabas, puedes experimentar disonancia. En todas estas situaciones, hay un salto entre nuestras acciones y nuestras actitudes que tiende a hacernos sentir bastante incómodos”.

Enlaces relacionados :

Libros recomendados :

Baron, Robert A. y Donn Byrne. Psicología social. Prentice Hall Iberia. Madrid, 1998. ISBN 84-8322-017-2. Leon Festinger

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