Estilo de Vida Salud

LA ALMOHADA

Por Henri de Toulouse-Lautrec – Desconocido, Dominio público, Enlace

Pareja apoyada en almohadas (Toulouse-Lautrec). Henri de Toulouse-Lautrec – Desconocido Lautrec in bed 1893 – Almohada – Wikipedia, la enciclopedia libre
¿Qué pasaría si la almohada fuera tu peor enemigo?

La utilización poco adecuada y la escasa higiene perjudican nuestro sueño y desde luego nuestro estado de forma física. Por las noches apoyamos la cara sobre la almohada, un gesto aparentemente sin riesgo alguno, pero ciertos hábitos pueden afectar la calidad de nuestras noches y por ende de nuestro cuerpo.Vamos a comentarlos en este artículo.

Nunca llueve a gusto de todos y así, algunos las prefieren suaves, planas o densas, mientras que otr@s ni siquiera las usan. Pero si, sí lo hacen, pueden cometer algún que otro error, tal es el caso de una defectuosa higiene o unos malos hábitos de uso, a resultas de lo que se suele perjudicar el sueño y nuestra salud y bienestar.

Veamos algunos de ellos:

Dormir con una pila de almohadas

Algun@s tenemos la costumbre de quedarnos dormidos apoyados y acurrucados sobre una pequeña montaña de almohadas. Craso error, puesto que dormir sobre varias almohadas favorece el balanceo y la rigidez de espalda, provocando tensiones en las estructuras musculares, ligamentosas y discales de la columna vertebral. A largo plazo también puede dar lugar a una hernia discal, por lo que el consejo profesional es recomendar elegir una única almohada de un modelo no excesivamente grueso. De este modo la cabeza no se eleva estando protegida de tensiones musculares como, las que pueden provocar rigidez cervical.

Descuidar la higiene personal

Bueno es saber que podríamos dormir fácilmente en nuestro colchón, sin almohada, dado que biológicamente, no necesitamos apoyo en el cuello durante la noche. Cabe recordar que la garganta, el oído y las fosas nasales son un reservorio de estafilococos dorados y el cabello un gran receptáculo de polen, por lo que la almohada es un auténtico caldo de cultivo para las bacterias, por lo que deben lavarse periódicamente para evitar el desarrollo microbiológico. Sólo hay que meter la funda de la almohada en la lavadora a 60 ºC cada semana, sobre todo para las personas alérgicas al polen o a los ácaros del polvo, siendo recomendable el uso de una almohada hipoalergénica.

Elegir almohadas que no se adaptan a tus necesidades

Si sientes dolor de cuello o de espalda al despertarte, puede ser una señal de que tu almohada ya no es adecuada para tus necesidades. A diferencia de los colchones, no existen criterios concretos a seguir a la hora de elegir una almohada. Si no identificamos el dolor con el despertar es porque el modelo -firme o suave- nos conviene.

No eliminar la humedad presente en la habitación, en el colchón y en las almohadas

La humedad favorece la proliferación microbiológica y fúngica, para evitarlo, nada más fácil que cada mañana al despertarse, ventilar la habitación durante 5 a 10 minutos.

La fotografía:

Imagen de Engin Akyurt en Pixabay

MUSICANDO

Solicitudes de discos de jazz – Jazz para una tarde de domingo – BBC Sounds 11 de mayo de 2025 Disponible durante 28 días.

Dejar un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Translate »