EL ÚLTIMO DE LA FILA, CUANDO LA POBREZA ENTRA POR LA PUERTA EL AMOR SALTA POR LA VENTANA

el último de la fila

El Último de la Fila fue un grupo musical de rock español formado por Manolo García (voz) y Quimi Portet (guitarra),  surgido en la ciudad de Barcelona. Fue uno de los grupos musicales de mayor éxito en España durante las décadas de 1980 y de 1990, años en los que desarrollaron siete álbumes musicales y numerosas giras, generalmente en España, aunque también en diversos países de Latinoamérica.

 El título de su primer álbum, el que les dió fama, se tituló: “”Cuando la pobreza entra por la puerta, el amor salta por la ventana” y, que hoy encabeza nuestro artículo, para recuerdo y justificación a su mera creación a propósito de por qué España lidera las estadísticas de contagios por el SARS-Cov-2 (Covid-19 en adelante), bajo mi criterio, el de un sencillo Médico de Familia, si de algo vale…

Parece ser, que tras la desescalada después de dar por finalizado el Estado de Alarma, que hemos decidido ser los últimos de la fila, de ir a la zaga de este condenado virus.

Cuando me siento todos los días ante mi mesa de la consulta y a fuerza de querer observar el panorama en positivo, no dejo de verlo aciago,, ante los cercanos brotes de los acostumbrados y hasta familiares brotes de gripe, rinovirus, rotavirus, coronavirus catarrales y de virus respiratorio sincitial (VRS) con su habitual  y tozuda estacionalidad que probablemente van a poblar las salas de espera y consultas de los centros asistenciales ambulatorios, con medidas de programación y separación absolutamente precarias ante el persistente e infectante fácil Covid-19 y, cuya diana afectante esencial, por su posible gravedad son nuestros mayores me pongo a pensar.

Más allá del deseo de los 30 expertos multidisciplinares en sanidad, economía, virología…(reunidos en el hashtag: una estrategia integral), los médicos generalistas, esos a los que en un día, ya lejano, en el tiempo y sobre todo en la memoria, nos bautizaron como de Familia, anhelamos una visión global, integral, preventiva y anticipada de nuestro papel, que pueda, cuando menos, actuar de forma racional ante el actual desastre epidemiológico que sacude la base de un sistema que francamente no va.

El día 21 de los corrientes leyendo el excelente artículo del Profesor Titular de Microbiología de la Universidad Autónoma de Madrid, Dr. Don Antonio López Guerrero, en Otras Miradas, de Diario Público, titulado ¿Por qué lidera España las estadísticas de contagios en Europa?, señala 3 posibles escenarios o fases:

  • Fase 1: con brotes controlados o casos esporádicos.
  • Fase 2: con brotes complejos o transmisión comunitaria puntual.
  • Fase 3: de emergencia con transmisión comunitaria no controlada.

Todo ello exige una acción conjunta y programada con consenso global en todo el territorio del Estado y si fuera posible también a nivel supranacional, cuestión ésta última, altamente improbable.

Para ello, garantizar la movilidad con tránsitos transfronterizos avalados por la realización de PCR Covid-19 en origen.

Ante un solo virus, con diversas variantes genéticas sin definir virulencias diferenciales con una infectividad de dimensión planetaria es un sinsentido establecer tantas estrategias como comunidades o microcosmos haya.

Principales recomendaciones:

  • Uso adecuado de la mascarilla.
  • Distancia social.
  • Higiene estricta de las manos.
  • Detección precoz por parte de los rastreadores (1/4000-5000 habitantes). En la actualidad contamos con 1/35.000 habitantes…
  • Rastreo de secuencias genómicas del virus Covid-19 en aguas fecales.
  • Uso de la tecnología (apps móviles).
  • Base de datos única y estatal.
  • Pruebas de RT-PCR selectivas en brotes esporádicos o masivos cuando exista transmisión comunitaria con pérdida de trazabilidad.

De forma complementaria:

  • Fomento de actividades de prevención de la infección intensificando la limpieza y desinfección de los espacios públicos y privados, aumento del esfuerzo publicitario y realización de campañas de información en los medios de comunicación que conciencien a la colectividad.

Ante el repunte de casos actual no está de más:

  • Llamamiento a la responsabilidad juvenil, estableciendo comparaciones con otros países.
  • Aumento del número de cribados con PCR, aleatorios y dirigidos.
  • Reforzamiento de la sanidad.
  • Prolongar los estados de emergencia (aquello del “mando único” en España, que desmantelamos en el mes de mayo).
  • Restringir y modificar el ocio y celebraciones en la población joven y no tan joven.

Sigo sentado frente a la mesa de la consulta, observo que realizamos más test que detectan más asintomáticos, que nos permiten un mejor seguimiento de los brotes pero a la vez constatamos un mayor número de positivos y  puedo confirmar que el brutal esfuerzo (en todos los sentidos) que desarrollamos con el confinamiento nos permitió vislumbrar (momentáneamente) una pequeña luz, pese al dolor de una mortalidad devastadora sobre todo entre nuestra población mayor, que había entregado su confianza a un mal padre, un Estado fragmentado, frío e ingrato, quizá de poco ha servido.

A la espera de un cambio, que no llega, el Ministerio de Sanidad ha establecido 11 medidas restrictivas en cuanto a la necesidad del distanciamiento social, medidas de protección en el sector empresarial y “urgentes” en cuanto al refuerzo de la atención primaria de salud y contratación de rastreadores. Las obras son amores… y no buenas razones.

Con el ánimo roto, con el cuerpo dolorido, todavía sin el disfrute del reparador período vacacional, con la conciliación familiar por los suelos, con la soledad del día a día, con la estanqueidad de la distancia social que repercute en nuestra labor profesional y humana, con un teléfono que no deja de sonar y al que aporreamos su teclado en un frenesí de llamadas, con diagnósticos intuitivos, cibernéticos, con jefes que no jefan, con una organización que tampoco es, ante el retorno vacacional, ante la actividad docente y discente precaria, sin wifi ni PC y aún a pesar de un panorama oscuro, debemos evitar ser los últimos de la fila, entonando Querida milagros.

En una entrevista concedida en marzo de 2014, Manolo García afirmó que el grupo se disolvió porque Quimi Portet «empezaba a estar incómodo con el tema lingüístico», ya que las canciones del grupo se cantaban en castellano. García añadía en esa misma entrevista: «Yo puedo hablar catalán, pero no tengo esa sensación de patria, igual que tampoco la tengo de patria española».

A tenor del panorama actual deberíamos actuar rápido y en silencio: swiftly and quickly, sin dejar que el SARS-Cov-2 nos marque los tiempos de esta danza macabra.

  • Artículo dedicado a todos aquellos que estuvieron, están y estarán orientados hacia un mundo mejor.

MUSICANDO

Lo que será 12/08/2020

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