¿EL DECLIVE AMOROSO?

He leído hace poco el libro La Fin de l’amour, de la socióloga Eva Illouz en el que se plantea si las aplicaciones móviles (apps) de encuentros están ya desfasadas, o  si el romanticismo ya es algo vintage. Me ha parecido interesante aportar a decataencata.com, dentro de la línea de estilo de vida las respuestas de esta experta en cuestiones amorosas.

Excelente investigadora en cuestiones de nuestra época actual, vive mitad del tiempo en París y otra mitad del año en Israel.

En una encuesta sobre el amor moderno, pleno de individualismo afectivo y de sexo sin compromiso, sienta la base para hablar largo y tendido sobre sus entresijos.

Los individuos, están generalmente dominados por los psicólogos y una tropa de “coachs” en desarrollo personal, situación sobre la que los sociólogos tienen mucho que aportar en la comprensión de nuestras vidas privadas. Desde hace 15 años, el eje de sus investigaciones es la disección del sentimiento amoroso.

Sus libros anteriores, Les sentiments du capitalisme (2006), Pourquoi l’amour fait mal (2012), Hard Romance: cinquante nuances de Grey et nous (2014), confirman su fama internacional.

¿Por qué es complicado acabar las relaciones amorosas? ¿Una relación se inicia forzosamente con una noche sin mañana? ¿La libertad sexual conlleva el compromiso y la pasión amorosa?

Tras entrevistar a casi un centenar de personas en Reino Unido, Alemania, Israel y Estados Unidos de entre 19 y 72 años de edad en situación de pequeña y gran incertidumbre amorosa, las personas presentan dificultades para interpretar sus sentimientos interpersonales respecto al compromiso amoroso tanto en casos de ruptura amorosa, finalización de la relación, y según que tipo de relación.

¿Qué es lo que ocurre en Francia? Uno de cada cuatro franceses (según la aplicación de encuentros Ifop, 2018), y cerca del 47% de las parejas y matrimonios acaban en divorcio (Ined, 2017).

Se trata de un análisis frío y muy nuevo el que lleva a cabo Eva Illouz, sobre estas cuestiones existenciales.

La elección de no elegir

La modernidad se caracteriza por la conquista de la elección, del derecho a elegir, tanto en lo político, con el derecho a voto, o en la vida privada con el derecho a elegir su pareja sin la represión ejercida por la comunidad, la familia o de la Iglesia.

En el amor, es lo que los historiadores llaman “individualismo afectivo”.  Hoy asistimos a una especie de evaporación de esta subjetividad, en la que el derecho de elección se ha transformado en un derecho a no elegir. No elegir iniciar una relación, finalizar una relación sin dar explicación alguna. Esto de la no elección entraña en realidad una no-relación, vendría a ser lo que se daría en llamar una casi-relación. Relaciones que se deshacen sin antes haberse constituido, y que ni pueden definirse porque sobre todo no tienen finalidad alguna, en inglés recibe el nombre de situations ship. Antes de que debuten se sabe que están abocadas tarde o temprano al fracaso. 

Las aplicaciones de encuentros como Tinder, aseveran esta tendencia, según la cual en lugar de elegir, se filtra o rechaza.

(Lectura aconsejada: “Comment Tinder choisit votre partenaire sans rien vous demander”).

El miedo al abandono

 

“L’amour, on y croit sans croire vraiment”.Eva Illouz

El amor hoy en día es una creencia muy ambivalente. Se cree en él, sin creer auténticamente en el mismo, siguiendo la lógica de Papa Noel. Se sabe que no existe y que su venida es improbable, pero creemos en él por qué todo el mundo así lo cree y por ello es mejor celebrarlo y creerlo. Pero en realidad, el amor es algo intrínseco a la forma de evaluar nuestro propio valor. La autoestima es esencial para evitar ser vulnerables al miedo a la desvalorización y ser reticentes a declarar nuestros sentimientos y a sentirlos.

El abandono de sí mismo aquél que se asocia  al amor tradicional, es lo que se pone en cuestión. Así, el hombre de los siglos XVIII y XIX afirmaban su masculinidad expresando sus pasiones, declarando su amor ostentosamente, hoy en día este tipo de hombre sucumbiría y no tendría razón de existir.

Por tanto hoy, la masculinidad que controla las pasiones se denomina racional con menor probabilidad y riesgo de ser vulnerable. A la par, se puede decir que el mundo religioso o sacro sufre un desencanto al observarse una desacralización del sentimiento amoroso. Hoy suele decirse que nada es sagrado, que todo es conocible  y que todo se halla al servicio del deseo humano e individual.

En las relaciones sacralizadas, la sacralización de la misma se halla por encima de uno mismo, siendo por ello más importante, por lo que la estabilidad se halla en un plano emocional.

El auge del “casual sex”

Se trata de una forma legítima y reivindicada de sexualidad sin mañana por así decir, es una nueva forma social definida como interacción efímera, de corta duración sin ninguna alteración ni quebranto emocional. Es una simple relación de placer, si es posible recíproca, si bien no es exigible que sea mutua. Sexualidad reivindicada desde 1970, que nada tiene que ver con la moral cristiana que muestra que se es libre sin afectar a la moralidad y que tampoco es o debiera ser tabú. Es también, una manera de igualar a mujeres y hombres. Quizá sea una de las grandes constataciones del libro, la mujer y el hombre no participan de la misma forma de la sexualidad. Las trayectorias emocionales son distintas. Las mujeres que son sociológicamente responsables de sí mismas, de las relaciones afectivas, de las enfermedades, no tienen más dificultades que el hombre para separar lo sexual de lo emocional así como de lo interpersonal. Los hombres, por su parte, asumen generalmente el papel de validadores o no del paso de una relación sexual a una relación afectiva. La libertad sexual, contra lo que cabría esperarse, permite al hombre dominar  a las mujeres en el plano sexual y emocional.

(Lectura aconsejada: Après la libération sexuelle, place à l’émancipation sentimentale).

La pérdida de referentes

 

“No se sabe como pasar del registro puramente sexual al registro afectivo”. Eva Illouz

La confusión es para todo. Se habla de gustos, de deseos y anhelos contradictorios y cambiantes.

El problema de la incertidumbre reside  en la forma, en el tipo de relaciones.

La multitud de  registros relacionales, sexual, emocional, matrimonial, es la clave de la incertidumbre. ¿En qué relación me hallo?, puramente sexual, alejada, ¿cuán alejada? ¿Qué priorizamos?, ¿Como expresar mis sentimientos?.

La incertidumbre lastra las relaciones emocionales, se trata de un nuevo escenario sociológico. Si por ejemplo se trata de una simple relación de una tarde, no se sabe bien cómo pasar de un registro puramente sexual a otro afectivo.

Se busca la regla, la norma de aquello que pueden o no pueden hacer. Esta laguna viene a explicar que en un momento dado, en nombre de la democratización sexual, se ha querido que la moralidad se retire de la vida privada. Si esta lucha era necesaria para hacer evolucionar los comportamientos, es tiempo hoy de reconstruir alrededor de esta cuestión, un espacio sexual y sentimental puesto que son muchos los que sufren esta situación.Debe considerarse el bienestar amoroso para evitar desigualdades.

¿Cómo sufrir menos? ¿Cómo hacer para que las relaciones sexuales y sentimentales sean menos caóticas? La realidad actual es la de una encrucijada nebulosa a la búsqueda de relaciones más igualitarias.

(Lectura recomendada: “¿Couple, comment savoir s’il s’agit d’amour ou d’habitude?” ).

El fenómeno del “ghosting”

La ruptura bien formalizada llamada ghosting puede provocar sufrimiento (duelo por la ruptura), pero difícilmente va a ser señalada moral y éticamente, y por tanto entraña una experiencia más psicológica y social. Experiencia que siempre debe preservar la dignidad. Si se trata de una experiencia social con impacto, la psicología es el recurso natural.

La Fin de ‘amour, Eva Illouz, traducción al inglés por Sophie Renaut, Éditions du Seuil, 416 páginas. 22,90€.

Otras lecturas aconsejadas:

  • Chez les trentenaires, pourquoi s’aimer est-il devenue si compliqué?
  • Marriage Story: comment aimer sans s’oublier?
  • Thérapie de couple, les mots qui font avancer.

Compartir

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.