EL COMER: NECESIDAD Y PLACER

Códice Nutall. Representación de dos reyes de la cultura Mixteca preparando una bebida de cacao.
Códice Nutall. Representación de dos reyes de la cultura Mixteca preparando una bebida de cacao.

Factores genéticos, psicológicos o la carencia de determinados nutrientes nos predisponen a comer alimentos dulces o salados. Lo habitual y general es sentirnos atraídos por algunos alimentos por puro placer.

Los alimentos dulces son los que tienen un mayor componente dopamínico y por tanto capacidad para generar endorfinas al consumirlos (“la hormona de la felicidad”), que como una crema evanescente, el bienestar y la sensación energética duran muy poco tiempo.

Cuando descienden los niveles de azúcar en sangre a la misma velocidad con que han subido provocando una sensación de cansancio y ansiedad que nos conduce a su consumo inmediato. El organismo reclama azúcar cuando los niveles de insulina disminuyen.

Tras tres o cuatro horas después de la comida el organismo exige azúcar dado que es el modo más veloz de obtenerlo.

El simple hecho de desleir un caramelo en la boca, hace que la asimilación del azúcar tenga lugar por la capilaridad de la lengua, representando un aporte prácticamente inmediato de azúcar, por ello suele ser uno de los hábitos más comunes.

Una alimentación variada, equilibrada y regular evita la irregularidad en la ingesta. Ocasionalmente nuestro organismo puede reclamar una dosis extra de energía (sobreesfuerzo físico y psíquico). Si se trata de un hecho puntual no tiene mayor significación. Lo anómalo es hacer de lo ocasional una costumbre. Optar por alternativas apetecibles pero más saludables es la respuesta adecuada.

El chocolate, específicamente el cacao es un alimento excelente por su contenido en calcio, magnesio, hierro y cromo, que cuando se halla libre de azúcares y lácteos se muestra excelente para colmar el antojillo, mejor aún si al menos contiene un 70% de cacao. Recordar que la pieza de fruta es siempre un recurso maravilloso que cumplimenta la ingesta de la ración recomendada.

También el estrés – exámenes,entrevista laboral, acompañamiento de un familiar en el hospital – también llaman al antojo al igual que en las fases menstruales y durante la gestación.

Lo más fácil es dejarse llevar por este deseo caprichoso y pasajero y hedonista, no debiendo olvidar que si el problema no es el hambre, la solución no es la comida como
advierte la nutricionista holística Beatriz Larrea.

Chocolate
Chocolate

Cabe recordar que el ser humano en su desarrollo embrionario y fetal se halla en el interior el saco fetal flotando en el líquido amniótico, cuya composición a base de carbohidratos, proteínas, lípidos, fosfolípidos, urea y electrolitos, ayudan a nutrirlo y protegerlo, siendo los sabores dulce y salado los que inician y perpetúan su valoración sensorial.

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