SOBRE EL DOLOR DE CABEZA AL TOMAR UN HELADO

cucurucho de helado

El denominado “ice cream headache”, “gel de cerveau”, la cefalea del helado… entre otras muchas denominaciones cuando menos extravagantes designan una migraña fulgurante que aparece tras saborear un helado, un cocktail muy frío o un granizado. Vamos a aclarar hoy desde decataencata.com esta cuestión desde el punto de vista médico.

El verano es la estación de los sorbetes, postres y bebidas que se toman frescas o muy frías. Si para algunos comer a destajo un helado no tiene ningún efecto negativo, a otros les provoca una cefalea violenta, intensa y manifiesta. ¿Cuáles son las causas y cuál es la forma de remediar este desagradable mal?

La sensación es la que tiene una persona que se halla tomando una gaseosa con hielo en la terraza de una cafetería y siente como si metiera las manos en agua helada en pleno invierno, llevándolas a la frente como si fuera el cerebro el que sufre. Pero ¿qué es lo que tiene lugar realmente? Pues que el dolor se desencadena al entrar en contacto el alimento frío con los vasos sanguíneos del paladar que se contraen y posteriormente se dilatan reiterando el mismo efecto. Esta reacción alerta el nervio Trigémino (nervio cuyas terminaciones inervan la mandíbula transmitiendo esta información dolorosa al cerebro provocando la migraña.

Esta sensación desagradable también puede partir desde la garganta. Comiendo y saboreando el helado, la carótida (arteria del cuello) que a su vez estimula la arteria cerebral desencadenando la desagradable cefalea.

Los migrañosos son los principales afectados

Pero ¿por qué algunas personas pueden tomar litros de helado sin pestañear y otros no soportan ni una brizna del mismo? Pues, porque se trata de un fenómeno aleatorio* todavía no aclarado, pero que si tiene lugar con mayor frecuencia en personas con antecedentes de aquejar migrañas recurrentes, en los que el choque térmico es el desencadenante. Cabe recordar que entre el 10 y el 20% de la población mundial padece cefalea.

Estas crisis también pueden provocarlas otros factores tales como estados internos: la regla, las emociones intensas, la falta o el exceso de sueño, comidas “pesadas”, la toma de alcohol, o factores externos tales como el calor, el viento, el tiempo tormentoso etc.

Los migrañosos son personas más sensibles que el resto de la población general y más proclives a padecer cefaleas.

Cuando el calor estival nos asola, la tentación de tomarnos un polo es la peor de las ideas que puede tener toda persona sensible al frío, más todavía si la persona lo consume deprisa y a grandes bocados, en cuyo caso la intensidad de la cefalea se acrecienta.

Por tanto, se desaconseja a las personas migrañosas, a las personas que padecen la enfermedad y síndrome de Raynaud, de Buerger, entre otras, tomar comidas y alimentos muy fríos.

¿Cómo prevenir esta afección?

Comer lentamente el helado, deslizando la lengua para estimular el paladar, antes de morder el helado.

En caso de abusar del granizado de limón, de nada sirve tomar paracetamol o aspirina para mitigar la cefalea, dado que se trata de un fenómeno puramente mecánico y pasajero que no deja ninguna secuela neurológica, por lo que no debe atemorizar a nadie.

Y, si ya ha tenido lugar, esperar entre 5 y 15 minutos tras su desencadenamiento, es el mejor remedio y, para otra vez, no hay nada mejor que saborear tu cucurucho de helado con calma, con mucha tranquilidad.

La foto del día

Mónica Irago

 

Mónica Irago 

Antes de tomar el helado

A gamela, a rocha, a praia, o amor…

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