Salud

COMIDAS EQUILIBRADAS PARA CONSERVAR LOS DIENTES SANOS

Una alimentación equilibrada y rica en ciertos nutrientes es a la vez un placer y un aliado de peso para conservar los dientes sanos.

La dieta tiene una gran influencia en la salud bucodental. Ayuda a prevenir la caries, gingivitis y la abrasión dental. Hoy, desde decantaencata.com, os presentamos algunas reglas dietéticas a seguir.

Sonreír, reír, hablar, enfadarnos, son actos en los que nuestros dientes asoman de forma insolente, siempre. Existen razones eminentemente estéticas por las que necesitamos cuidarlos bien todos los días. Nunca debemos descuidar el cepillado regular (dos veces al día, por la mañana y por la noche, durante 2 a 5 minutos, utilizando el hilo dental para alejar huéspedes indeseados (preferentemente por la noche, antes del cepillado) así como los enjuagues bucales (preferiblemente sin alcohol).

A pesar de todo ello, e incluso pese a cuidarlos y protegerlos con una capa de esmalte y dentina, los dientes siguen siendo frágiles. Así,y todo, un determinado tipo de alimentación genera inevitablemente caries y, ocasionalmente un deterioro manifiesto de la calidad dental, cuestión lastimosa sobre todo cuando somos conscientes de que una dieta equilibrada y rica en ciertos nutrientes es no sólo placentero sino también un aliado clave para mantener unos dientes sanos.

Generalmente se acepta que es mejor evitar el consumo de alimentos azucarados ya que juegan un papel importante en la generación de enfermedades bucales. Azúcares fermentables, tales como la glucosa, fructosa, sacarosa, maltosa, etc, tienen el gran inconveniente de ser absorbidos por las bacterias presentes en la boca, que posteriormente sintetizan ácidos responsables de la desmineralización del esmalte y, al mismo tiempo, favorecerá la formación de caries, un fenómeno que se acentúa más si la ingesta de azúcar se multiplica a lo largo del día, dado que la saliva no tiene tiempo de desempeñar su papel amortiguador de la acidez.

Enemigos a obviar para conservar los dientes sanos

Debemos evitar especialmente los alimentos especialmente ácidos, empezando por los cítricos (naranjas, limones, pomelos, etc.), manzanas, tomates, pepinillos, vinos blancos y vinagres que resultan altamente corrosivos, por provocar la desmineralización y la erosión prematura de los dientes, debido a la naturaleza ácida y dulce, los refrescos son peores porque contienen gases que potencian los efectos nocivos de la acidez, ya que esta desmineraliza el esmalte y las bacterias utilizan los azúcares para generar acidez que aumentará la misma.

Para lograr una buena salud bucodental también es importante evitar la tentación de ingerir alimentos excesivamente blandos ya que como órganos vivos, los dientes hallan su razón de ser en el propio esfuerzo de masticar, lo que permite el correcto desarrollo de la estructura muscular y ósea bucodental, por lo que es fundamental cambiar a una dieta sólida en los niños. Tampoco se recomienda una dieta blanda para los adultos (salvo en períodos de postoperatorios y problemas deglutorios asociados a la edad, etc) y que deje residuos de alimentos en la superficie dental que promuevan la caries y la enfermedad periodontal*.

*https://www.nidcr.nih.gov/espanol/temas-de-salud/la-enfermedad-de-las-encias

https://www.lavanguardia.com/comer/tendencias/20240125/9505091/que-alimentos-debo-excluir-mi-dieta-hincharme.html

La cual permite que muchas bacterias patógenas ingresen en el torrente sanguíneo migrando a diversos órganos (corazón, pulmón, riñones, etc), pudiendo causar graves problemas inflamatorios, accidentes cerebrovasculares, diabetes, hipertensión, trastornos musculoesqueléticos, artritis reumatoide e incluso diversos cánceres.

El papel del flúor

Una alimentación con una dieta variada, suficientemente rica en proteínas, glúcidos, lípidos, vitaminas y sales minerales, es la mayor garantía para lograr una buena salud bucodental, a este respecto, unos alimentos son más beneficiosos que otros. El flúor se combina con los minerales que forman la dentina, haciéndola menos vulnerable a los ácidos generados con la toma de los alimentos, en especial el pescado, las verduras y legumbres, en especial las habas, las judías, las nueces y el té verde. Mención especial merece el chocolate negro, que no solo contiene fluor sino también taninos y fosfatos que neutralizan la acidez, al igual que el agua de Vichy (Saint-Yorre en Francia). El aporte de flúor vía alimentos es limitado por lo que debe utilizarse un dentífrico fluorado.

El calcio como sustento para conservar los dientes sanos

Los alimentos ricos en calcio, esencialmente los lácteos: yogur y queso, aportan calcio y minerales que permiten proteger la dentina. La caseína que contienen, forma un film antibacteriano en torno a los dientes. Asociado al calcio, el fósforo, permite reforzar la solidez de los huesos y dientes. Se halla principalmente en las carnes rojas, las nueces, los cereales y los huevos.

Antioxidantes para las encías

Favorecen la renovación celular del tejido gingival y juegan un cierto papel en la prevención de la enfermedad periodontal. el apio, los pepinos, el tomate, la fruta y las verduras frescas son los mayores proveedores de antioxidantes. Los alimentos crujientes tienen la ventaja de la masticación y de la ingesta de alimentos ricos en fibras que estimulan la secreción salivar regulando la acidez bucal y remineralizar la dentina.

La vitamina C se halla en grandes cantidades en las naranjas, el brócoli, la col rizada y la fruta roja, intervienen en la síntesis del colágeno en el interior de la dentina e influye en el crecimiento, la reparación y el mantenimiento de los dientes. La vitamina A es un alimento clave para la salud de las encías y de la dentina. La mayor parte de los alimentos de color naranja como la calabaza, el boniato y la zanahoria contienen cantidades elevadas de vitamina A.

La vitamina D es sumamente necesaria para la salud de los huesos, en las personas mayores, protege de la paradontosis* (gingivitis/piorrea), enfermedad inflamatoria e infecciosa que altera el equilibrio bucodental y en última instancia la pérdida de piezas dentales. Presente en los pescados grasos como el salmón, el atún, los arenques, las sardinas.., el aceite de hígado de bacalao. sintetizando la vitamina en la piel por la acción de los rayos del sol completa el efecto.

MUSICANDO

La fotografía

Faro de Punta Nariga en Malpica. José Manuel Fachal Roel

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