CALOR, SED y SANGRÍA

 La sangría es una bebida alcohólica y refrescante típica de España (y también de Portugal) que consiste en la mezcla de vino, fruta, un endulzante y algún licor. En Asturias se elabora con sidra. De acuerdo con la normativa comunitaria europea, la sangría sólo puede producirse en España y Portugal. Se produce y consume también en Perú, Uruguay y Ecuador. En Castilla La Mancha (Ciudad Real, Toledo y Cuenca, recibe el nombre de zurra. En algunas zonas de España también se la llama zurracapote. La legislación europea diferencia a ambas, de tal modo que en la sangría no se mezcla aguardiente ni bebidas de alta graduación. La palabra sangría (con traducción al inglés: sangaree) se la considera una palabra de origen español (Concise Oxford Dictionary). Tiene los significados de bebida fría de vino rebajado con agua y especiada. También de bebida de limonada y vino tinto. La palabra proviene de sangre, aunque por lo visto parece que fueron los ingleses quienes la pusieron de moda a mediados del siglo XIX.

 

Origen

Se consume desde la primera década del siglo XIX en Ecuador. Las Antillas también se  señalan como origen (Ex colonias británicas). Su consumo común en Argentina y Paraguay desde 1860 (por la masiva inmigración española), sirviéndose tradicionalmente en el mismo tipo de jarra de vidrio en el estío del hemisferio sur. Se inspiró en la sangre por su color.

Ingredientes

Vino tinto: La base vínica es típica, con vino tinto,pero también puede prepararse con vino blanco (sangría blanca), en cuyo caso la legislación europea la denomina clarea, en cataluña se hace con cava ( sangria de cava ) y, en Asturias con sidra (sangría de sidra).

El vino tinto más adecuado es el joven afrutado sin importar su graduación dado que se va a rebajar con agua. Debe tener alto contenido tánico, pues también serán rebajados. El Tinto joven de Toro de 14% vol. o más la hace excelente.

Azúcar:  Mejor en forma de almíbar para lograr su mezcla uniforme., sin que llegue a ser dulzona.

Limón y naranja: Del limón sólo su zumo en la cantidad deseada al igual que con la naranja. El resto de frutas a mezclar siempre troceadas y sin su zumo.

Otras frutas: De temporada, por su mayor aroma, carnosas como el melocotón, albaricoque, pera, manzana y plátano, troceadas para su mayor maceración.

Especias: La canela (en la clarea sobre todo).

Gas carbónico: La gaseosa facilita la maceración de la fruta (dos horas) para comunicar su sabor, debiendo añadirla en el último momento.

Vermut y licores: Un chorrito de vermut rojo de Murcia, de brandy o de otros licores, le confiere alta graduación pero con la sensación de tener menor contenido alcohólico (ya se trata de una zurra), ¡ojo!.

Elaboración

Es fundamental la maceración de la fruta durante 2 horas, para lograr el sabor a fruta fresca. Si no se elabora de este modo, mejor no tomarla; la maceración no debe ir más allá de las 2 o 3 horas previas, para evitar que se modifiquen las características del vino y que la fruta no llegue a fermentar por la acción del azúcar y del alcohol. Para evitar la oxidación de la fruta, esta no se hallará en contacto con el aire para evitar un aspecto desagradable de la misma.

Presentación 

Se sirve en una jarra de cristal transparente que permita ver la fruta, con cubitos de hielo. Esta debe estar provista de un gollete que permita que salga el líquido reteniendo la parte sólida. En su interior se coloca una paleta larga de palo para que al revolver no se dañe la fruta, en su defecto la cucharilla de metal de cuello alargado de coctelería puede hacer su función. Puede adornarse el exterior de la jarra con la peladura de una naranja.

No se trata de un cóctel (no se utiliza coctelera) y se prepara con cierta antelación en la cocina. No se prepara a la vista del público o invitados, tampoco se sirve en copa (en la actualidad en algunos establecimientos si) sino en vaso. Siendo bebida de restauración también hoy se sirve en bares y cafeterías. Tiene la consideración de bebida de mesa (boisson de table), apta para acompañar almuerzos y cenas. Procurad no solicitarla en establecimientos de etiqueta.

Especialmente indicada en verano, con la merienda (momento más típico), como lo hacía mi madre, en plena canícula del Somontano. Cada cual se sirve lo que le apetece desde la jarra al vaso sin ayuda de servicio alguno. La sangría se solicita y sirve en cantidades de medio litro, un litro, litro y medio, etc.

También se comercializa envasada, tiene adeptos, pero no es lo mismo.

La denominación sangría debe acompañarse obligatoriamente de la mención “producida en”, seguida del nombre del Estado Miembro de producción o de una región más pequeña excepto si se produce en España y Portugal.

La legislación comunitaria sólo es aplicable a la comercialización de la sangría envasada.

Curiosidades

Los franceses llaman a la sangría, sanggris. En las colonias españolas de América se bautizó la bebida como “limonada de vino”. Cuando la sangría comenzó a consumirse en España (1850), se recuperó el nombre original hasta ahora.

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