4 CHISTES VININOSOS LARGOS

Un hombre entra en un restaurante y el camarero le pregunta:

  • ¿Vino blanco el señor?
  •  No, ha sido al ver los precios.

 

Una mujer y un hombre se ven envueltos en un accidente de tráfico, en uno realmente muy aparatoso. Ambos coches son “siniestro total”, pero, asombrosamente ninguno de ellos sufre heridas. Después de salir forzadamente de los mismos, la mujer dice:

Entonces, usted es un hombre, ¡qué interesante!. Yo soy una mujer…¡Vaya! Solo mire nuestros coches, no ha quedado nada de ellos, pero, afortunadamente salimos ilesos del percance. Esto debe ser un designio divino, para que nos conozcamos y vivamos juntos y en paz el resto nuestros días.

Estoy completamente de acuerdo con usted, responde el hombre, esto debe ser una señal de Dios. La mujer continúa:

Y, mira esto, he aquí otro milagro. Mi coche está totalmente destruido pero esta botella de vino no se ha roto, seguramente quiera que nos la bebamos y celebremos nuestra buena suerte. Entonces, le pasa la botella al hombre y, el caballero, asintiendo con la cabeza, abre la botella y se toma varios tragos monumentales, después se la ofrece a la mujer, esta toma la botella e inmediatamente le pone el corcho y se la devuelve al hombre y, es entonces cuando este le pregunta:

¿Es que usted no va a beber? y la mujer es entonces cuando se limita a decir:

No. Creo que yo esperaré hasta que llegue la policía…

 

 

Cuando Noé abandona el Arca lo primero que hace es plantar uvas. Se le acerca el diablo y le pregunta

  • ¿qué fin tienen las parras?
  • Su fruto es dulce y el mosto alegra el corazón.

  Ante esta respuesta el diablo le ofrece su ayuda y mata un cordero y vierte su sangre sobre las uvas. Después mata a un león e hizo lo mismo con un mono y con un cerdo.

Resultado: Cuando un hombre toma una copa de vino es bueno y está tranquilo como un cordero. Cuando toma dos copas es orgulloso y duro como el león. Con la tercera copa empieza a saltar como un mono y se comporta como tal. Después de la cuarta copa se revuelca en el fango como un cerdo…

 

Chistes de poca dimensión, por que son realmente graciosos o no hacen gracia.

Una persona poco agraciada físicamente (poco guapo), está ligando y dice:

  • Imagínate princesa: Tú y yo, juntos bajo la luz de las velas, una buena cena y una buena botella de vino, ¿qué te parece?
  • Muy poco vino…

Hace tiempo, mucho tiempo, me hicieron, en tono jocoso esta pregunta:

¿Qué hay detrás de un gran hombre? y respondí que: Probablemente una mujer sorprendida…

 

¡SI BEBES NO CONDUZCAS Y SI CONDUCES NO BEBAS!

Una sonrisa supone una dilatación de nuestras arterias coronarias.

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